El marcador de 14-23 refleja una realidad dura para el Club Waterpolo Albacete: en esta categoría, los errores se pagan con goles. El conjunto albaceteño cayó ante el Leioa en un partido donde, a pesar de la capacidad anotadora de los manchegos, la fragilidad defensiva y las imprecisiones en momentos clave dictaron sentencia.

Desde el primer cuarto, que terminó con 2-5, el Alba se vio obligado a remontar. El equipo mostró voluntad, pero los errores en la entrega y las desatenciones en las marcas permitieron al Leioa jugar con demasiada comodidad. Cada vez que el Albacete intentaba recortar distancias, un fallo propio cortaba la racha y entregaba una contra fácil a un conjunto vasco que no perdonó.

El resto del partido fue parecido al primer tiempo. Los siguientes parciales de 3-5, 4-6 y 5-7 mostraron un querer y no poder. El ataque funcionó por rachas, logrando perforar la portería rival hasta en 14 ocasiones, una cifra que normalmente debería garantizar puntos. Sin embargo, el mal balance defensivo fue el talón de Aquiles de los locales.

«Hemos regalado demasiado. Metemos 14 goles, pero encajamos 23. Así es imposible competir. Nuestros propios errores en defensa nos han condenado desde el primer minuto», comentaba el entrenador manchego tras finalizar el partido.

La liga nacional toma un parón hasta después de semana santa, pero antes de las vacaciones, el próximo sábado, hay una intensa jornada para todas las categorías del club, recibiendo en la piscina albaceteña de Juan de Toledo al Valdepeñas en categoría absoluta, a San Javier en categoría cadete, mientras que el resto de categorías disputarán amistosos frente al combinado murciano y el equipo castellano-manchego de Villarrubia.